Plegaria a Poe (Rapsodias de antaño)
A Jorge Zalamea Once upon a midnight dreary... Edgar Allan Poe
¡Oh Poe! ¡oh Poe! ¡oh Poe!
Genio del signo fatídico!
Alma que en mí domina!
Faro de luces negras...!:
Acógeme en tu lóbrego
retiro de silencio.
Acógeme en tu místico
retiro de pavura...
¡Y en el retiro cándido
de tus amores puros!
¡Oh Poe! ¡Oh Poe! ¡Oh Poe!
Faro de luces negras...!
Alma que en mí domina...!
Transpórtame a las tierras de Weir, de sombras llenas!
Transpórtame a las tierras de Weir, donde Ulalume
regó sobre tu alma
su fragante perfume...
¡Condúceme a tu reino,
a ese reino lejano
donde nació Annabel, envidia de los ángeles!
Donde se vé su tumba
cerca del mar sereno,
bajo del cielo torvo donde tu estrella ärde!
Llévame a ver el cuervo.
Llévame a ver el cuervo
cogitabundo y hosco.
Llévame a ver el cuervo
—sobre el busto de Palas—
que en su trágico orgullo te azotó con sus alas!
Llévame a ver el cuervo,
cogitabundo y fosco,
llévame a ver el cuervo...:
ese cuervo fatídico
—alma que en mí domina!—
—faro de luces negras!—
ese cuervo es mi signo,
y a sus influjos pávidos
obedecen mis fuerzas, de horror y sombra llenas!
Llévame a ver el cuervo,
que en un país lejano,
—en el país quimérico
de demonios y ängeles—
sobre el marmóreo busto,
cogitabundo y torvo,
sarcástico y sereno,
mira, impávido y sordo,
el dolor que en tí ärde...
Transpórtame a las tierras de Eulalia y de Ligeïa!
Transpórtame a las tierras de Weir, donde Ulalume
regó sobre tu älma
su fragante perfume...!
Acógeme en tu lóbrego
retiro de silencio...
¡Oh Poe! ¡Oh Poe! ¡Oh Poe!
faro de luces negras!
Acógeme en tu místico
retiro de pavura...
¡Oh Poe! ¡Oh Poe! ¡Oh Poe!
Genio del signo fatídico...!
Y en el retiro cándido
de tus amores puros!
¡Oh Poe! ¡Oh Poe! ¡Oh Poe!
alma que en mí domina!
Llévame a ver el cuervo
cogitabundo y torvo!
Llévame a ver el cuervo
—sobre el busto de Palas—
que en su trágico orgullo
te azotó con sus alas!
1915